III Parte: ( Sor Carmen María Ruiz)

 

“Mamacita linda, qué cosa he deseado que tú no me hallas dado? O qué cosa te he pedido que no me hallas concedido?”

Hablar de la espiritualidad mariana vivida por la Beata Sor María Romero, es un tema amplio y muy rico, lo demuestran la cantidad de hechos concretos que encontramos en sus escritos y que son confirmados por las personas que la conocieron y convivieron con ella.

Leyendo la vida de la Beata , la descripción de la obra social “ Casa de la Virgen ” escrita por ella misma, sus escritos espirituales, testimonios fieles de su coloquios internos con su Rey y su Reina, nos damos cuenta que Sor María vivió una relación personal con María, viviendo a plenitud la maternidad espiritual de la Madre de Dios. Podemos constatar que María en su experiencia de fe, es una presencia viva y operante, es una presencia en la que ella se abandona como una niña en el regazo de su Madre.

El amor a María en la Beata Sor María, no es cuestión de unos años, no es fruto de una experiencia extraordinaria o esporádica, es algo –como ella misma nos dice- que nació con Ella . A una de las superioras con quien mantenía comunicación, le escribe: este amor ha nacido conmigo, y después de oír continuamente hablar de Ella en mi familia con un amor ardiente; es así que mi amor fue creciendo con naturalidad vivo y vigoroso ...[.. ] .

 

1. Una Granadina con corazón mariano

Nicaragua se ha caracterizado por ser un pueblo profundamente religioso y fiel a sus principios cristianos. Sor María nace en la segunda ciudad más importante de Nicaragua: Granada, caracterizada por conservar con fidelidad y arraigo las tradiciones más significativas.

En la ciudad de Granada hay en una de las calles principales: la calle Real Jalteva, cinco Iglesias dedicadas a María: María Auxiliadora, Nuestra Señora de la Asunción , Nuestra Señora de las Mercedes, la Iglesia Catedral dedicada a la Inmaculada Concepción de María ( la Conchita ), Nuestra Señora de Guadalupe, esto nos habla de una devoción a María que va más allá de un simple sentimentalismo estéril, nos habla de una devoción que hace que el pueblo reconozca en María la Madre de Dios y de toda la humanidad, devoción que invita a frecuentar los sacramentos, es decir que lleva a quien se acerca a María al encuentro con Jesús el hijo de María.

El pueblo de Granada celebra con solemnidad a María a quien reconoce como patrona, como “ reina” , la forma de celebrarla es propia del lugar: flores, muchas flores, procesión con carroza, muchas luces, juegos de pólvora, cantos, mucha música y la tradicional “ repartición” de alguna golosina a niños y adultos.

Las fiestas en honor a María se celebran precedidas por una novena con Eucaristía en la que se predica el significado y la importancia de la fiesta, se proporciona la posibilidad del Sacramento de la reconciliación. Es así cómo en Granada – Nicaragua se celebra a María.

Nicaragua es esencialmente mariana. Existe en la nación una clara conciencia de ser de María, es a Ella a quien sus gentes se confían y en quien se abandonan con plena y sencilla fe, de quien todo lo esperan. A esto responde el grito de los Nicaragüenses “ ¡María de Nicaragua, Nicaragua de María!”

El Nicaragüense en su vida cotidiana siente a María presente, la invoca con la seguridad de ser siempre escuchado, con Ella habla, llora, pide, agradece, ofrece y de Ella también recibe... La imagen de María esta presente en las casas de las familias, en las que tiene un lugar privilegiado e importante, representa –me atrevería a decir- la invitación a vivir como María en la presencia de Dios, al servicio del Dios de la vida, en amistad con El. En tiempos de guerra, Granada fue la ciudad que menos daño y muertes sufrió, la gente atribuye este milagro a la Virgen María , se oía: Granada está escondida bajo el manto de Maria.

En la ciudad de Granada como en toda Nicaragua, es celebrada con gran solemnidad la Inmaculada Concepción de María, llamada cariñosamente “ La Purísima ” . El amor a María el pueblo Nicaragüense lo muestra sobre todo en el respeto y en el cariño a La Purísima . En la ciudad también se celebra con gran solemnidad y ternura a María Auxiliadora, advocación que entre los fieles es muy difundida. Después de la Inmaculada , María Auxiliadora es la fiesta mariana más celebrada y con más asistencia de fieles, durante el novenario, la solemne Eucaristía, con la tradicional y concurrida procesión. Podríamos decir –sin lugar a duda- que el pueblo en la Inmaculada reconoce las grandezas que Dios hace en las criaturas que se abren sin condición a su acción y vive la experiencia de la maternidad de María, en La Purísima el Nicaragüense descubre a una Madre que no lo abandona que esta siempre presente; y en la Auxiliadora vive la experiencia inconfundible de protección, de ayuda, de auxilio que ofrece María; en las dos, la continua invitación a vivir como verdaderos cristianos: renunciando al mal, en constante lucha contra el pecado.

Es en este ambiente de devoción mariana del pueblo del Granada en el que la Beata Sor María nace, crece respirando el amor a María, aprendiendo que amarla a Ella es vivir unida a su Hijo Jesús, dejando emerger en su vida los sentimientos más puros y filiales hacia esta buena Madre que sólo pueden ser expresados en la confianza y abandono cotidiano, en los pequeños y grandes acontecimientos de su vida.

A sus doce años de edad, Sor María expresará su plena confianza en la Virgen , cuando visitada por la enfermedad (fiebre reumática) afirma con serenidad: yo sé que la Virgen me curará , y al poco tiempo obtuvo la salud.

Un hecho sencillo y muy significativo nos habla de su amor a la Virgen que la lleva a confiarse en ella como hija. Nos cuenta ella misma: Cada 24 d mayo día de María Auxiliadora, era fiesta en todo Granada. En la víspera, sale la imagen de María Auxiliadora, de la capilla de los Salesianos y se trasladaba a la Catedral . Al día siguiente, el 24 volvía de nuevo al punto de salida. Para esto, se organizaba una procesión. María Auxiliadora era llevada en una artística carroza... El gentío formaba una masa compacta... A punta de empujones me metía entre el mayor nudo de personas, detrás de la carroza. Conquistado el puesto deseado, seguía caminando con los ojos cerrados, dejándome llevar de acá para allá, por los que me rodeaban. De vez en cuando abría los ojos, para asegurarme más y así llegaba hasta el fin de la procesión, en la capilla de los Salesianos. Yo sé –decía- que la Virgen me cuida y no tengo miedo de seguirla con los ojos cerrados .

 

2. La Espiritualidad Mariana de Sor María

Ciertamente Sor María Romero vivió una verdadera y auténtica espiritualidad mariana. Para entender mejor la experiencia mariana en la vida de Sor María , definamos brevemente qué significa la “Espiritualidad Mariana” .

Monseñor Angelo Amato, Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe , afirma que la Espiritualidad Mariana es un medio natural para vivir la auténtica espiritualidad cristiana, trinitaria y cristológica . El ser cristiano implica ya el vivir la espiritualidad mariana. Juan Pablo II en su encíclica “Redentoris Mater, afirma que la espiritualidad mariana es verdadera apertura al misterio de Cristo, conformación interior a El y colaboración con el en la misión de la Iglesia a ejemplo de maría y con su ayuda materna. Dicho de otra forma l a Espiritualidad Mariana conduce a vivir una coherente espiritualidad cristiana que es vida en Cristo, experiencia filial de la gracia del padre por medio del amor del Espíritu Santo en completa disponibilidad al don de sí en la comunidad eclesial. Es la misma espiritualidad aceptada y vivida en amor y en entrega a Dios Trinidad, su característica esencial es la relación explícita y constante que el cristiano establece en su existencia de fe con María la Madre de Jesús, a quien reconoce como Maestra, como su modelo y su auxilio eficaz.

La Espiritualidad Mariana es acoger a María en la propia existencia, así como lo hizo el discípulo amado. Es abandono en la providencia del Padre, es la aventura cotidiana de descubrir el rostro de Cristo en la propia vida y en los acontecimientos de la historia; es vida en el Espíritu, no según la carne sino según el Espíritu (Cf. Gal 5,22), la Espiritualidad Mariana , podemos decir con Juan Pablo II es también experiencia eucarística: María guía a los fieles a la Eucaristía

La Espiritualidad Mariana en la vida de la Beata a simple vista se presenta como una devoción fuertemente afectiva, lo deducimos de los nombres con los que la llama: Mamacita linda, Mamá bella, mi Reina, mi margarita del Evangelio, mi tesoro, mi complacencia, mi Princesa , entre otros muchos; este amor lo manifiesta en las muchas prácticas devocionales que a lo largo de su vida practicará y recomendará. Pero más allá de los nombre que Sor María da a la Virgen , más allá de sus prácticas devocionales, descubrimos la profundidad de su vivencia mariana.

Sor María ve, siente, ama y venera a maría como a aquella a quién el Padre eligió para ser la Madre de su Hijo, su colaboradora en el plan de redención de la humanidad , la Beata reconoce a María como la criatura que Dios adornó con sus dones para convertirla en la Madre de su Hijo, y con esta conciencia, Sor María se dirige a la Virgen como la que mantiene una estrecha relación y una abierta comunicación con la Trinidad , por eso extasiada por esta grandeza llega a decir: “ La Virgen es tan grande que llegó a los confines de la Divinidad” .

En la experiencia mariana de la Beata se nota claramente la influencia de la doctrina de San Luis María Grignon de Monfort quien afirmó en su tiempo que entregarse a maría es el camino seguro para llegar a la plena configuración con Cristo, mediante la vivencia de las promesas bautismales, en efecto encontramos en la profunda experiencia mariana de Sor María que dice con el Monfort cuando se grita María ella responde Dios , Sor María entendió y vivió plenamente esta verdad: M aría siempre lleva a Jesús.

 

3. Abandonada totalmente en el regazo de su Madre

En su espiritualidad Sor María, vive profundamente la maternidad espiritual de María, cumpliendo a cabalidad la voluntad de Jesús: acoger a María en su casa, entre sus amores, como su tesoro y acepta conscientemente la misión de María: ser Madre, Maestra que educa en el seguimiento de Jesús y de esta conciencia nace su inmenso deseo que se convierte en una meta que perseguirá todos los días y a cada momento: “todo por medio de María, Madre de Jesús y Madre mía” , es este el título de lo que ella misma llama: Programa infantil de vida espiritual , en el que deja muy claro su intención de vivir con María, encerrada en su corazón, su hoy lleno de trabajo, de dificultades, de preocupaciones y también de sueños grandes para sus pobres, por María, ofreciendo todo para que Ella los presente a Jesús como su mejor ramillete de amor.

En este programa –aparentemente sencillo y sin trascendencia pero realmente profundo y fruto de un amor grande que ya no se puede contener dentro y por eso inventa las formas más creativas para ser expresado y que al mismo tiempo lo hace crecer-, Sor María pasa una a una sus horas, sus deberes, sus ocupaciones y hasta sus necesidades más básicas y de esta forma toda su jornada queda impregnada de esta materna y real presencia, todo sus días comienzan en María y terminan en el corazón de María segura que Ella la conducirá a Jesús, su Sol y su Rey.

 

Al meditar este programa infantil de vida espiritual, tengamos presente que la Espiritualidad Mariana es abandono en el Padre, búsqueda del rostro de Jesús en la propia vida y en los acontecimientos de la historia, vida en el Espíritu, vivir como María y con su auxilio la experiencia de fe, y podremos descubrir cómo Sor María vive una auténtica Espiritualidad Mariana.

 

Todo por medio de María, Madre de Jesús y Madre mía!

Programa infantil de vida espiritual

 

“ Al no más despertar gritaré: Mamá, Mamacita linda y me echaré en su brazos... y allí me quedaré abrazándola y besándola y repitiéndole bajito y dulcemente: Ave María...

Al toque de la campana me levantaré con premura porque Mamá así lo quiere: para imitar a Jesús que siempre cumplió con prontitud la Voluntad de su eterno Padre. Luego me vestiré ¡por Ella y como Ella!

Al ir a la Meditación , “Mamá” será quien me propondrá las verdades que debo meditar, y sin pestañear, es decir, sin perder ni un solo instante su presencia, contemplándola de hito en hito, la escucharé con atención, siguiendo todos sus movimientos e impulsos, sus sentimientos y afectos, para ofrecerlos al Eterno Padre como ramillete de flores de exquisito olor que embalsamen ¡el ambiento mortífero del mundo!

Durante la Santa Misa me colocaré siempre al pie de la Cruz , abandonándome sobre el pecho inmaculado de mi Mamacita linda, (para sentir los latidos de su Corazón) y, tras los lentes limpidísimos de sus ojitos llorosos, de esos ojos virginales, diamantes fulgidísimos trocados en rubíes por el llanto, contemplaré al Corazón agonizante de Jesús, ofreciendo por Ella al Eterno Padre, sus sufrimientos y los de su divino Hijo, para su mayor honra y gloria y por las necesidades de la Santa Iglesia ,.. etc., etc...

La Comunión (o sea, “mi pancito del cielo, mi bocadito sabroso, suave, tierno y delicioso, mi obsesión y mi consuelo”) la recibiré de manos de Mamá, y, ofreciendo a Jesús como trono, el Corazón purísimo de Mamá linda, le ofreceré también con Ella, en Ella y por Ella, todos sus sentimientos, y los sentimientos de todos los justos, ángeles y demás espíritus bienaventurados [ ... ]

El desayuno lo tomaré como si hubiera sido preparado por Mamacita linda, y llena de agradecimiento lo tomaré, admirando su ternura y delicadeza maternal.

Mi trabajo , sea cual fuere, lo haré en compañía de Mamá; antes bien, me le pondré en sus manos como títere, para que Ella sea quien piense, hable y trabaje en mí y por mi.

El examen, visita y demás prácticas de piedad , las haré como “una niñita” que junta sus manecitas para ir repitiendo lo que “Mamá” irá diciendo. Así seré un “eco” de su voz dulcísima que deleite a los ángeles y al mismo Dios, según sus intenciones.

Los recreos , acompañada siempre de mi Hermanito Jesús, los haré alrededor de Mamá para que Ella también goce y ría con nosotros.

Pero mi principal e incesante ocupación será: vivir recostada sobre el pecho de Ella, escuchando las palpitaciones de su Inmaculado Corazón, cubriéndola de besos (a porfía con el Niño Dios, pues juntamente con El viviré yo) y, apropiándome de sus afectos y los de mi Hermanito, se los ofreceré al Eterno Padre como nube de incienso, para su mayor gloria y para mayor bien de la Santa Iglesia Universal.

Mi reposo, será como el de mi Hermanito: sobre el Corazón amorosísimo de Mamá, repitiéndole con El, hasta dormirme, Mamá, mamacita linda, yo te amo y te amo por medio de Jesús .

Sor María todo lo quiere hacer y vivir con María, dejándose educar por Ella, para que Ella la conduzca a Jesús, pidiéndole a su “Hermanito” que le enseñe a amar a María con su mismo corazón. Su vida se convierte en un continuo caminar con María y en María, todo con el único fin de convertirse en Ella, hasta llegar a ser un signo legible de su amor, obedeciendo así a la recomendación de su madre Cofundadora: “debemos ser verdaderas imágenes de María”.

Otro de los hechos concretos que nos hablan claramente de la Espiritualidad Mariana de la Beata es la imagen creada por ella misma para expresar su propia experiencia filial y de abandono en María.

María es Madre de toda la humanidad y esto no por voluntad propia ni por voluntad nuestra, sino por voluntad del mismo Cristo , de esta certeza nace la devoción, la veneración, el amor filial del creyente a María, como Juan también nosotros la acogemos como el signo visible que nos confirma como verdaderos hijos de Dios y hermanos de Jesús.

Una madre comparte con sus hijos lo que ha vivido y conocido, comunica su experiencia con sencillez, indica el camino a seguir sin temores... María nos sigue repitiendo como en Caná: hagan lo que El les diga , nos toca solamente tenerla junto a nosotros y permanecer dócilmente en su escuela.

La imagen creada por la misma Beata, tiene además del niño Jesús, el recorte de un angelito que duerme placidamente en el hombro de la Virgen , es Sor María misma la que dice: “Así vivo yo: esa niñita soy yo, recostada confiadamente en el hombro de María”

Esta sencilla imagen a simple vista podría ser leída como una ocurrencia de algún rato de ocio, sin embargo va más allá de una simple ocurrencia, no es el inicio de una etapa en la vida de la Beata , es más bien el culmen de una experiencia profunda, estrecha, personal, mística y al mismo tiempo tan realista y cotidiana.

La experiencia mariana de Sor María no es intimista, ni tampoco es abstracta. Su abandono en María, su confianza en Ella, en su auxilio poderoso lo vive y lo transmite en forma sencilla, en las diferentes y más comunes situaciones de su vida cotidiana, lo testimonian sus escritos espirituales en los que encontramos oraciones y locuciones intimas y profundas que nos hablan claramente de la profundidad espiritual de esta FMA, encontramos también oraciones con una gran dosis de confianza que os hablan claramente de su coloquio ininterrumpido con María: “Madre mía: mándame ya ligerito el dinero que necesito para comprar los terrenos, los equipos médicos, el ascensor, el mobiliario y terminar la construcción. Deseo empezar en seguido tu obra, para poder salvar muchas, muchas almas y llevarlas por ti a Jesús. Todo absolutamente, para gloria de El y gloria tuya, no más, tú lo sabes bien” ); y en otro momento escribe esta oración: “oh mi Mamacita linda, mamá de Jesús y mamá mía... yo te amo con El, en El, como El, por El y para gloria de El. Ah dame hambre y sed de sacrificio, mortificaciones, penitencias, humillaciones y dolores para probarte con obras mi amor”. 

Decíamos que esta imagen creada por la Beata no es el inicio de una etapa, sino el fruto de un camino, de un peregrinar en la fe. En la experiencia de fe de Sor María el abandono filial en la Virgen , su confianza ciega en la real presencia de María en su vida, y su fe en el auxilio potente de su Reina, fue madurando en cada paso de su itinerario espiritual.

Desde pequeña, aprendió en el seno de su familia a invocar a María y a contemplarla como la Inmaculada Madre de Dios y como Auxiliadora de todos los cristianos, es en los años de su infancia cuando asegura que de su enfermedad (fiebre reumática) maría la curará; frente a su altar todavía niña hace el voto de castidad; durante la procesión de María Auxiliadora se deja llevar por el tumulto de la gente segura que la Virgen la cuida. En esta etapa María para la Beata es la Madre de Dios y de la humanidad a la que la devoción popular celebra con muchas flores, muchas luces, procesión, etc...

En el tiempo de su formación para ser FMA, en su primera locución oye que Jesús le dice que es la predilecta de su Madre..., antes de sus votos perpetuos pide una señal y la Virgen le responde: los lirios que había plantado alrededor de la gruta de la Virgen , florecen todos aún cuando no es tiempo para que esto suceda, Sor María dice: “aquella era la señal de que la Virgen quería de mi una donación total y absoluta para vivir solamente por Dios y para El... aquella delicadeza de la Santísima Virgen fue verdaderamente para mi una llamada a la santidad”. Podríamos decir que es en esta etapa cuando Sor María se pone en la escuela de María para ser guiada por esta buena Madre a la plena configuración con Cristo, Sor María en esta etapa de su vida descubre y vive a María como la Maestra en su camino de santidad.

Años más tarde la encontramos en plena actividad: es maestra de música en el Colegio María Auxiliadora de San José, atiende a los ya varios oratorios que poco a poco van creciendo hasta el punto de llegar a reunir a más de cinco mil niños y niñas a quienes visitan el grupo de las misioneritas asesoradas por Sor María. En este momento de su vida la Beata sueña –como Don Bosco- con una casa grande para sus pobres, donde tengan casa, medicinas, comida y lo necesario para aprender un oficio, pero sobre todo una casa grande con una capilla grande donde su Rey y su Reina sean conocidos y amados.

Es el tiempo cumbre de su experiencia mariana y su Reina le concede todas las gracias que le pide, Sor María en general siempre pide para los demás, sobre todo para sus pobres, y con el único objetivo de dar gloria a Dios, de extender su Reino, de dar a conocer a su Rey y a su Reina.

Cuántas gracias le concede su Reina!, ¡Cuántas veces le hizo sentir y vivir aquella frase que escuchó que Jesús le decía en su primera locución interior: “ Eres la predilecta de mi Madre”.

Cuenta José Jiménez un gran bienhechor de Sor María:

Sor María tenía una capilla minúscula (sin el Santísimo) con una bonita estatua de María Auxiliadora, colocada más bien en alto, sobre un altarcito. Estaba ya en el cafetal. Una mañana telefoneó a mi tienda: “Juguetes Jiménez”.

•  Pepe, Pepe, ven, ven...

•  ¡A sus ordenes Sor María!

Mi mujer sustituyó en el mostrador de la tienda, como todas las veces que me llamaba Sor María, y corrí. Sor María me esperaba con una cinta amarilla entre las manos y me ordeno:

•  Pepe coge la escalera, sube hasta poder vendar los ojos a la Virgen.. .

•  Sor María!...

•  Pepe, obedece

•  Pero por qué?

•  Porque esta mañana operan a una niña ciega. Deseo que María Auxiliadora sepa qué significa estar ciego...

Vende los ojos de la Santísima Virgen , y regresé a mi tienda. Sor María estuvo durante todo el tiempo de la operación en la capilla, hasta que por la tarde la llamaron para decirle que la operación había sido un éxito, entonces me volvió a llamar a la tienda:

•  Pepe, la operación ha sido un prodigio!

- Yo corrí a quitar la venda de los ojos de la Virgen .

Encontramos en el libro de las Obras Sociales, un hecho singular que la misma Sor María nos cuenta.

Se acercaba la solemnidad de María Auxiliadora, y era su deseo llevar la Banda de música para acompañar la procesión de su Reina .Era el año 1945 cuando la cantidad de un colón nos parecía mil.

•  Sr. Director ¿cuánto nos cobra por traer la Banda ?

•  Por ser ustedes, ochenta colones.

•  ¡Ochenta colones! ¡Demasiado!. Es una suma fabulosa para nuestra pobreza. Además no contamos más que con veinte colones, entonces?

•  Disminuya el número de músicos

•  Pero pensamos: ¿por qué tanta mezquindad? ¿Acaso la Virgen no nos enviará eso o más dinero si es preciso? Además, es para Ella, y Ella merece mil y millones de veces más.

•  ¿En qué quedamos?, ¿qué resuelve?

•  En que sí, que traiga todos los músicos, y que sea la banda de los ochenta colones!

Así fue, el director los trajo a todos, quedaron admirados al ver tantos chiquillos en la fiesta de la Virgen , y la Reina nos concedió a tiempo el dinero para pagarle al director de la banda, y el mismo día, al terminar la fiesta, el dinero exacto que nos habían cobrado.

Además de los tantos hechos concretos en los que podemos constatar cómo la Virgen María respondía providente y rápidamente a las necesidades de Sor María, podemos también contemplar con admiración su abandono espiritual en sus momentos de dolor provocados muchas veces por la incomprensión, escribe ella misma a la Madre Clelia Ghenghini :

[ ... ] Aunque nadie me quiera, me quiere la Virgen y con esta íntima y profunda convicción de la que no puedo absolutamente equivocarme, me gozo y complazco en medio de mi sufrimiento.

Y en otro momento la Beata declara abiertamente su abandono y entrega a María:

[ ... ] Oh Señora mía, oh Madre mía, acuérdate de que soy tuya, sálvame, y defiéndame como posesión tuya, soy toda tuya, todas mis cosas son tuyas, todos los míos son tuyos.

La confianza, el abandono de la Beata en María Santísima –podemos decir- que fue creciendo en profundidad a medida que se fue adentrando en la vida del Espíritu.

En la experiencia de fe de la Beata se hace una realidad aquello que ya en el siglo XVI decía Grignon de Monfort: cuando uno dice María ella grita Dios , porque en Sor María como en la Virgen María , todo es relativo a Cristo, este fue el objetivo de toda su vida: ser un signo legible de María.

 

4. Creatividad gozosa que nace del corazón

Dice un refrán popular de la abundancia del corazón habla la boca y en niveles espirituales y concretos es lo que vive Sor María.

Este amor grande a María, este su inmenso deseo de extender el Reino de Dios la plenifica, la llena y la sobrepasa: no es posible tenerlo dentro. Cuando María –después de la anunciación- sabe que su prima Isabel necesita su ayuda, con Jesús ya en su seno se pone en camino... Sor María empeñada en configurarse con Cristo con el auxilio de María y bajo su protección se dispone a compartir este amor, a darlo a conocer para que sea amado, para lograr que muchos corazones se abran a Cristo, conozcan y amen a María para llegar sin dificultad hasta Jesús, porque cuando se vive a Dios, en Dios, por Dios no se puede menos que comunicarlo.

Sor María es creativa en el expresar su amor a su Rey y a su Reina, crea, inventa no pocos ejercicios de culto a María; personalmente se consagra, se re-consagra a la Virgen , promueve con entusiasmo las prácticas populares, se empeña por mostrar a la gente sencilla el significado profundo y la eficacia de estas prácticas populares, es ella misma la que nos cuenta cuáles son estas prácticas vividas por ella misma y recomendadas a las personas que la buscaban: cantos, poesías, fiestas, el rosario cotidiano, el ángelus tres veces al día, el ave maría al principio y al final de cada acción, la conmemoración mensual del 24 de cada mes en honor de María Auxiliadora, fiestas en honor de la Virgen precedidas por una novena predicada y culminadas por una procesión y la “repartición” de comida, confites, juguetes etc., la práctica y recomendación constante de los 15 sábados en honor de María, la entronización de la imagen de María en las familias...

Es importante señalar que Sor María se preocupa personalmente que estas prácticas no sean sólo exteriores o superficiales, de hecho las fiestas en honor de la Virgen María están impregnadas de una real presencia Eucarística y la propuesta de una clara invitación a la vida sacramental.


La vida de Sor María, su experiencia de fe, su camino espiritual, me encanta evidenciarlo en la contemplación profunda de esta “icona” ideada por ella misma:

En la vida de la Beata Sor María, la Virgen es la luz que ilumina el camino que lleva a Jesús..., sor maría vive sin duda alguna y con una gran profundidad la maternidad espiritual de la Virgen María , su experiencia filial se expresa en su plena confianza y abandono en el auxilio potente de esta buena Madre.

En Sor María, Jesús Eucaristía y María con un mismo amor: su Rey y su Reina, el objeto de su vivir y su obrar, lo confirma su oración:

Oh Madre mía préstame tu corazón para recibir en el a Jesús en mi sagrada comunión. Ven Jesús, ven a morar en mí por medio del Corazón Inmaculado de María

ROMERO MENESES María, Escritos Espirituales 4, carta a Madre Auxilia Corallo 7 Julio 1976, Roma, Instituto FMA 1992

Cf. Itinerario Histórico-Espiritual de la Venerable Sor María Romero Meneses, Hija de María Auxiliadora, pág. 13

RM n. 44

Cf ROMERO MENESES María, Escritos Espirituales tomo 4 , Instituto Hijas de María Auxiliadora, Roma 1992, pág. 10

ibid.

Cf. GRASSIANO Ma. Domenica, Con María toda para todos como Don Bosco , Instituto Hijas de María Auxiliadora, Roma 1987

Cf Jn 19, 25-27

Cf Jn 2, 2 y ss

EE. F XII 34

EE F XI 36

Cf. GRASSIANO Ma. Domenica, Con María toda para todos como Don Bosco , Instituto Hijas de María Auxiliadora, Roma 1987

Secretaria General del Instituto de las FMA por muchos años. Visitó la Provincia Centroamericana en el año 1932, donde encontró a Sor María Romero en plena actividad apostólica.

Carta del 11 de Diciembre 1947

EE. F I, 1

EE. F XII 66