Muy queridas hermanas:
Llegue a ustedes mi saludo fraterno, deseándoles que al iniciarse el mes de Julio en que conmemoramos a nuestra querida hermana la Beata Sor María Romero, les llene de sus bendiciones y pida a su Rey y su Reina, gracias abundantes para cada una en la comunidad y para la misión que están llevando adelante.
Les mando una propuesta de visitas y Plegarias a María para los días del triduo de nuestra hermana por si les pueden servir. Agradezco a Sor Carmen María Ruiz que me colaboró con las plegarias a María Auxiliadora para estos días. Un saludo para todas y que Sor María nos alcance de la Virgen las gracias que más estemos necesitando.
Sor Elena Ma. Cruz L. fma.
Oficina Proceso Canonización Beata Sor María Romero
CANTO INICIAL
Hna 1 : Nuestro recordado Papa Juan Pablo II, proclamó un año de la Eucaristía que con fe y amor a la presencia real de Jesús estamos viviendo. Hoy en esta preparación a la fiesta litúrgica de nuestra Beata Sor María Romero, nos reunimos en torno a la Fuente de Vida, al Alimento que da salvación para postrarnos con amor en adoración y fe. Iniciamos esta visita a Jesús Sacramentado, diciendo juntas el hermoso himno compuesto por Santo Tomás “ADORO TE DEVOTE” con el cual rendimos un acto de fe, de amor y adoración a Jesús vivo y presente en el Santísimo Sacramento del altar.
Lector: Te adoro con devoción, Dios escondido, oculto verdaderamente bajo estas apariencias.
Todos: A Ti se somete mi corazón por completo, y se rinde totalmente al contemplarte.
Lector: Al juzgar de Ti, se equivocan la vista, el tacto, el gusto; pero basta el oído para creer con firmeza.
Todos: Creo todo lo que ha dicho el Hijo de Dios: nada es más verdadero que esta Palabra de verdad.
Lector: En la Cruz se escondía sólo la Divinidad, pero aquí se esconde también la Humanidad.
Todos: Sin embargo, creo y confieso ambas cosas, y pido lo que pidió aquel ladrón arrepentido.
Lector: No veo las llagas como las vio Tomás pero confieso que eres mi Dios.
Todos: Haz que yo crea más y más en Ti, que en Ti espere y que te ame.
Lector: ¡Memorial de la muerte del Señor! Pan vivo que das vida al hombre.
Todos: Concede a mi alma que de Ti viva y que siempre saboree tu dulzura.
Lector: Señor Jesús, Pelícano bueno…
Todos: Límpiame a mí, inmundo, con tu Sangre, de la que una sola gota puede liberar de todos los crímenes al mundo entero.
Lector: Jesús, a quien ahora veo oculto, te ruego, que se cumpla lo que tanto ansío.
Todos: Que al mirar tu rostro cara a cara, sea yo feliz viendo tu gloria. Amén.
Hna 2 : Lectura de los Escritos Espirituales de la Beata Sor María Romero.
“La paz interior, el gozo espiritual, la luz, la consolación, la emergía, son el fruto seguro, la recompensa cierta de esa intimidad de relaciones con Nuestro Señor, con su corazón abrasado de amor por nosotros. Más abundantes serán esos frutos cuanto más frecuentes, más cordiales, más íntimas sean nuestras relaciones con El.” (No 2.p.16)
(Pausa de silencio y adoración)
Hna 1 : Dirijamos ahora nuestra oración llena de fe a Jesús vivo y presente en el Sagrario, uniendo nuestros corazón al amor y adoración de María Santísima nuestra Madre, mujer Eucarística, y a los sentimientos de nuestra Hermana la Beata Sor María Romero.
Todas : Oh Jesús, te amo por los que no te aman, te bendigo por los que no te bendicen. Creo firmemente en Ti, por los que no creen y los que no te creen. Te llevo en mi pensamiento por los que nos e acuerdan de TI. He venido a visitarte por aquellos que nunca se acercan a hablar contigo. Te agradezco tu presencia en el Sagrario, tu silencio amoroso, tu misericordia y tu compasión para con nuestros pecados. Aquí estás vivo y presente, manso y humilde como en Belén, Nazareth o Galilea; estás siempre enseñándome, como en el Sermón de la Montaña; estás transfigurado y hermoso como en el Tabor, orando junto a mí como lo hiciste con tus apóstoles. Creo en Ti Jesús, todo lo espero de ti, pero ante todo, te amo haciendo mío el amor de tus santos y de tu Madre Santísima.
Hna 1 : Finalizamos nuestro encuentro con el Señor, pidiendo a nuestros santos fundadores que nos enseñen el arte de amar y contemplar a Jesús Eucaristía.
Todas : San Juan Bosco y Santa María Mazzarello bendigan nuestra comunidad e intercedan para que cada una de nosotras crezca cada día en la capacidad de adoración de Jesús Pan de vida y de salvación.
Amén.
CANTO INICIAL
Guía : Adoro: esta palabra es por sí sola una profesión de fe en la identidad entre cuerpo eucarístico y el cuerpo histórico de Cristo, «nacido de María Virgen, que verdaderamente padeció y fue inmolado en la cruz por el hombre». Es sólo gracias a esta identidad de hecho y a la unión hipostática en Cristo entre humanidad y divinidad que podemos estar en adoración ante la hostia consagrada sin pecar de idolatría. Ya decía San Agustín: «En esta carne [el Señor] caminó aquí y esta misma carne nos ha dado para comer para la salvación; y ninguno come esa carne sin haberla adorado antes... Nosotros no pecamos adorándola, pero pecamos si no la adoramos» ¿Pero en qué consiste exactamente y cómo se manifiesta la adoración? La adoración puede estar preparada por prolongada reflexión, pero termina con una intuición y, como toda intuición, no dura mucho. Es como un rayo de luz en la noche. Pero de una luz especial: no tanto la luz de la verdad, cuanto la luz de la realidad. Es la percepción de la grandeza, majestad, belleza, y a la vez de la bondad de Dios y de su presencia lo que quita la respiración. Es una especie de naufragio en el océano sin orillas y sin fondo de la majestad de Dios. (Raniero Cantalamesa Adviento 2004)
(Pausa reposada de silencio y adoración personal)
Hna 2 : La Eucaristía está profundamente enraizada en la Encarnación. Si el Hijo de Dios no tomara de María un cuerpo, no tendría Cuerpo para dárnoslo en comida. Pero al tener un cuerpo como el nuestro puede decir plenamente: “Mi carne es verdadera comida. Así como yo vivo por el Padre, así el que come mi carne vivirá por mí” Con las palabras salidas del corazón de nuestra Hermana la Beata Sor María Romero, hagamos nuestra adoración a Jesús, Pan del cielo, que se ha quedado con nosotros para saciar nuestra hambre de Dios.
Todas :
Jesús mío, Tú me das tu corazón con todas tus riquezas; yo pobrecita te doy el mío con todas sus miserias.
Jesús mío, creo y espero en Ti contra toda esperanza!
Jesús mío, creo, te amo y me abandono en tu amor.
Jesús mío, creo, espero, te amo, confío, me entrego, me abismo y abandono en tu amor.
Jesús mío, todo lo espero de tu infinito amor y de tu misericordia.
Jesús mío, todo lo temo de mi debilidad, ignorancia y maldad, pero lo espero todo de tu infinito poder, sabiduría y bondad.
Jesús mío, en Ti pongo toda mi fe, mi esperanza, mi amor, mi abandono y mi confianza.
Jesús mío, porque todo lo sabes, todo lo puedes y todo lo ves, provee
Jesús mío, que todo lo sabes, que todo lo puedes y sé que me amas, creo, confío y me abandono en tu infinita misericordia. Amén. ( EE. No 2. p. 92)
Guía : Elevemos a María nuestra Madre, nuestra oración confiada, abandonándonos en Ella totalmente, como lo hiciera nuestra hermana Sor María.
Coro 1 : Madre mía acuérdate que yo te amo con el amor de todos y cada uno de los Espíritus bienaventurados, Ángeles y Santos del cielo, pero sobre todo con el amor del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Coro 2 : Acuérdate que eres Madre de Jesús y Madre mía.
Coro 1 : Acuérdate que eres llena de gracia y Madre de misericordia
Coro 2 : Acuérdate que soy toda tuya, enteramente tuya!
Coro 1 : Acuérdate que a ti me he consagrado con toda el alma, vida y corazón.
Coro 2 : Acuérdate que en Ti creo ciega y firmemente y que en Ti he puesto toda mi confianza.
Coro 1 : Acuérdate que estoy segurísima de Ti, ciega y firmemente.
Coro 2 : Acuérdate que me abandono enteramente a tu maternal amor.
Coro 1 : Acuérdate que vivo encerrada en el Corazón de Jesús, dentro del tuyo, para que me formes para el Espíritu Santo, con Jesús, como Jesús... en Jesús!
Todas : Sí Reina mía, soberana Princesa, mi Dueña, mi obsesión, mi consuelo, mi dicha, mi alegría y delicia, tesoro y encanto de Jesús y mío. Tú eres toda mía, yo soy toda tuya en la vida y en la muerte, en el tiempo y en la eternidad.
Amén. (EE. No 2. pp 137,138)
CANTO INICIAL
Guía : Jesús, sacerdote eterno y verdadero, Tú quisiste instituir en la última cena con tus apóstoles, el sacramento de tu Cuerpo y de tu Sangre, como sacrificio perenne y mandaste a tu Iglesia a repetir perpetuamente, hasta la consumación de los siglos, esta ofrenda de amor y de vida. Tu Cuerpo inmolado por nosotros, es nuestro alimento y nos da fuerza, tu sangre vertida por nosotros es nuestra bebida y nos lava de toda culpa. Te rogamos con nuestro silencio adorante, que este gran misterio nos nutra, solidifique nuestra fe, afiance nuestra esperanza y haga concreta nuestra caridad. Tu Espíritu que todo lo renueva, nos enseñe a adorar tu Presencia en el sagrario.
(Pausa reposada de silencio y adoración)
Hna 1 : Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Corintios ( 11,23-26)
“ Porque lo mismo que yo recibí y que venía del Señor se lo transmití a ustedes: que el Señor Jesús, la noche en que iban a entregarlo, tomó un pan, dio gracias, lo partió y dijo: “Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes; hagan lo mismo en memoria mía” Después de cenar, hizo igual con la copa, diciendo: “Esta copa es la nueva alianza sellada con mi sangre; cada vez que beban, hagan lo mismo en memoria mía”. Y de hecho, cada vez que comen de ese pan y beben de esa copa, proclaman la muerte del Señor, hasta que El vuelva”
PALABRA DEL SEÑOR!
Guía : Respondemos a la palabra de Dios, escuchando con corazón atento y uniéndonos espiritualmente a la hermosa oración de adoración de nuestra hermana la Beata Sor María Romero.
Hna 2 :
Oh mi Dios, mi Único y mi Todo, mi gozo, mi posesión y mi herencia!
Tú eres todo para mí, yo soy toda para Ti.
¡Mi amor, mi dulce Amor! Mí único y solo amor,
mi divino, infinito y eterno amor.¡Mi Esposo Adorado!
¡mi Rey idolatrado! Yo te amo con tu mismo amor. Y mi único anhelo
mi única ambición es amarte y hacerte amar, no solo cada día más, sino
cada instante más!
¡Mi Cielo...mi Sol.. mi Divino Sol!
Mi Luz, mi Bien, mi único y solo Bien, mi absoluto
y soberano Bien. Mi amado, el Amado de mi alma!
Mi Dueño!, mi Esposo adorado!
Mi Rey idolatrado, mi Tesoro y mi Encanto!
¡Mi Vida, Vida de mi alma y Alma de mi vida! ¡Mi delicia y mi gozo
en quien tengo puestas todas mis complacencias!.
Yo me abismo, me sumerjo, entrego, abandono y zambullo para siempre en Océano
infinito de tu infinito amor, como en el Cielo: en amor y contemplación eterna!
¿Qué hay en el Cielo y en la tierra para mí, fuera de Ti?
¿ y qué me importa a mí de mí, sino es de Ti?
Oh mi Sol, mi divino Sol. Abrasa mi alma con los rayos de tu amor,
para traspasarlos a todas las almas
que se me acercan, me hablan y me miran, o a lo menos piensan
en mí ahora y siempre, hasta el final de los siglos.
Que yo me abrase y consuma en ese infinito amor y a como estaré en el cielo.
Abrásame y consúmeme ya en ellos, como los harás en el cielo.
Amén.
Guía : Terminamos nuestro encuentro de amor con Jesús Eucaristía, pidiendo a María que por la intercesión de su hija predilecta la beata Sor María Romero, crezcamos cada día en santidad personal y comunitaria.
Todas : Salve Regina (cantada o rezada)
CONSAGRACIÓN Y PLEGARIA A MARIA SANTÍSIMA AUXILIADORA.
TRIDUO SOR MARIA ROMERO.
DIA 1
Guía : Al iniciar una nueva jornada, don del Señor, pidamos la intercesión de María, Inspiradora de nuestro Instituto, para vivirla en fidelidad creativa.
Querida Madre María, nosotras tus hijas nos entregamos a ti, y te confiamos la fidelidad a nuestra vocación religiosa salesiana.
Enséñanos Señora el secreto para transformar nuestro cotidiano en el lugar de encuentro con el Dios de la vida, para poder ser fieles al carisma que el Espíritu ha entregado Don Bosco y de Madre Mazzarello.
Haznos como tú “auxiliadoras” en la misión que tu Hijo Jesús nos ha encomendado, caminando con nuestras hermanas y a la luz de la santidad de quienes nos preceden, los senderos de la comunión.
Madre de los jóvenes, mira con amor maternal a nuestros niños y jóvenes y a cada una de sus familias, acógelas en tu bondad y muéstrales el camino que deben seguir para realizar en su propia vida el proyecto que Dios les ha trazado para su felicidad.
Continúa protegiendo y acompañando el camino de santidad de la Iglesia fundada por tu Hijo, implora el don del Espíritu Santo para el Papa Benedicto XVI, los Obispos y para todos los que anuncian el Reino de Dios.
Bendice dulce Auxiliadora a la familia salesiana, a nuestras familias, antiguas y actuales alumnas, bienhechores y colaboradores laicos con tu materna presencia. A nosotras que hoy nos entregamos confiadamente a ti, danos tu bendición hoy y siempre.
Amen.

DIA 2
Guía : En esta nueva jornada que estamos iniciando, invoquemos queridas hermanas el auxilio potente de María, nuestra Madre y Maestra.
Virgen y Madre, Señora y Reina de cielos y tierra, Inspiradora de nuestro Instituto, a ti nos entregamos totalmente para ser todas de Dios.
Tú la sierva del Señor, enséñanos a vivir en total disponibilidad a la voluntad de Dios. Tú, que solícita y con prontitud fuiste al encuentro de Isabel, enséñanos a servirnos unas a otras con fraternidad gozosa. Tú que guardaste todo en tu corazón, enséñanos a conservar y a custodiar con amor la gracia de Dios en nuestras vidas.
Madre y Auxiliadora, engendra a Cristo tu Hijo en el corazón de nuestros niños, niñas y jóvenes, de todos nuestros destinatarios, para que abran sus vidas a Jesús su Señor y Salvador.
Fortalece con tu presencia viva y operante la fe de nuestro Santo Padre Benedicto XVI para que continúe siendo el único Pastor de la Iglesia que peregrina hacia el Reino de Dios.
Continúa inspirando caminos de santidad en toda la familia salesiana, que nuestros hermanos y hermanas que ya han alcanzado la plenitud del encuentro con Dios, intercedan por nosotras y nuestras comunidades. Bendice de forma especial a las hermanas que tienen la misión de animar nuestras comunidades y para que sean fieles al carisma de Don Bosco y de Madre Mazzarello.
Virgen fiel, concédenos ser fieles a Dios y a los jóvenes, y ser juntas signo y expresión de su amor.
Amen.

DIA 3
Guía : Confiemos a María, nuestro camino de santidad, para ser en todo momento el monumento de gratitud que Don Bosco quería para la Auxiliadora.
María, madre y educadora de toda vocación salesiana, que nos has querido parte de esta familia religiosa que es toda tuya, a ti nos confiamos, nos entregamos, para que guíes nuestro camino de santidad.
Que tu presencia en nuestra vida sea: aliento y esperanza, fortalezca nuestra fe, avive nuestra esperanza y haga fuerte nuestro amor. Que en la contemplación de tu ser Madre del Hijo de Dios, aprendamos el coraje de entregarnos totalmente a Dios, de gastar nuestras energías en la construcción del Reino de Jesús tu Hijo.
María, Madre de Dios y de la Iglesia, acompaña el peregrinar en la fe e ilumina el magisterio de nuestro Papa Benedicto XVI, haz que nuestra Iglesia sea en todo el mundo signo de unidad y de comunión.
Inmaculada Auxiliadora tú que has estado siempre presente en la historia de nuestro Instituto, y en todos los momentos has sido luz y guía, Madre y Educadora, concédenos ser tus verdaderas hijas para poder anunciar a Cristo con la palabra y con el testimonio. Para ser testimonios creíbles para las nuevas vocaciones. Con tu amor maternal instrúyenos cada día para poder vivir con fidelidad los consejos evangélicos que hemos profesado.
Bendice Madre nuestra a todos los grupos de la familia salesiana, con particularidad mira con amor a nuestro Instituto para que contigo y como tú seamos perseverantes en la oración, en el anuncio de la buena nueva, en la inculturación del carisma con el mismo ardor de Don Bosco y de Madre Mazzarello. Inspíranos el gesto y la palabra oportunos en nuestra misión educativa; que busquemos solo la gloria de Dios y la salvación de nuestros niños niñas y jóvenes, para poder cantar un día con ellos eternamente tu Magnificat, en la gloria del cielo. Amen.
CONSAGRACIÓN Y PLEGARIA A MARIA SANTÍSIMA AUXILIADORA.